jueves, diciembre 10, 2009

Mis Favoritas de la Década (2000-2009)

En vista de que todo el mundo anda haciendo sus Tops de la Década y aprovechando de que me encantan las listas, me animo a colgar por aqui una lista de mis Favoritas; cineastas y peliculas que tienen en común el haberme impactado cuando las vi (aunque "Millenium Mambo" no me gustó nada la primera vez que la vi), y obras que podria seguir viendo una y otra vez, descubriendo detalles nuevos en cada visionado. Os animo a que colgueis por aqui vuestras favoritas; yo me puse como limite 20, pero como ya sé que no os gusta cortaros, no hay limite...




"In the mood for love", Wong Kar Wai



"Vete a saber", Jacques Rivette




"The Yards", James Gray




"La inglesa y el duque", Eric Rohmer




"Shara", Naomi Kawase




"The New World", Terrence Malick




"Les amants reguliers", Philippe Garrel




"El viaje de Chihiro", Hayao Miyazaki




"Birth", Jonathan Glazer




"Naturaleza Muerta", Jia Zhangke




"Rois et Reine", de Arnaud Desplechin




"Millenium Mambo", Hou Hsiao-hsien




"Last Days", Gus van Sant




"El oficio de las armas", Ermano Olmi



"What time is it there?", Tsai Ming Liang




"Señales", M.Night Shyamalan




"El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford", Andrew Dominik




"Tropical Malady", Apichatpong Weerasethakul




"L' intrus", de Claire Denis




"Historias extraordinarias", Mariano Llinas




martes, diciembre 08, 2009

"The Cheat" (1931), de George Abbott



Viendo películas de la era pre-code, no puedo dejar de preguntarme hasta donde habría llegado el cine americano de no haber entrado en circulación el Código Hays en pleno 1934 y hasta que punto habrían evolucionado sus historias y sus personajes de no haber limitado esta censura el talento de muchos cineastas y de la mayoría de los guiones. Hasta entonces, la mayor parte de los papeles más interesantes eran los femeninos, porque salvo excepciones, la mayoría de los papeles femeninos de estas películas de la era pre code (entre 1929 y1934), eran mujeres que quizás hoy en día reconoceríamos como modernas: mujeres liberadas, audaces, independientes. Luego llegó el Código Hays y convirtió a estas mujeres en algo diferente, las colocó en un segundo plano y ya dejaron de ser mujeres tan libres y tan audaces.

“The Cheat” es una película en plena efervescencia de la era pre code y además protagonizada por una actriz también con fama de audaz y totalmente liberada, Tallulah Bankhead. No es que sea la mejor película del mundo en el sentido más artístico del término pero a mi me ha encantado por ese aire tan ingenuo y libre a la hora de contarnos un casi culebrón algo bizarro.

Tallulah Bankhead interpreta a Elsa Carlyle una aristócrata con una debilidad compulsiva por el juego y cuyo marido anda medio arruinado intentando recomponerse de grandes negocios fracasados. En una de estas noches de fiesta pierde una gran suma de dinero y ahí es donde empiezan sus problemas. Hardy Livingston, un playboy millonario coleccionista de mujeres en sentido más literal del termino, se ofrece a prestarle el dinero a cambio de que se convierta en su amante.

Es extraña la forma en que se suceden los acontecimientos en esta película sencilla a pesar de su argumento algo bizarro. Livingston que tiene una fijación por todo lo nipón, que se rodea de criados japoneses, y tiene su gran mansión decorada como una casa japonesa, es un ser extraño y con tendencias sádicas. Cuando Elsa es llevada a su casa y Livingston le enseña su colección de muñecas hecha a imagen y semejanza de las mujeres que han pasado por su vida, la expresión en el rostro de Elsa ya denota que se ha introducido en arenas movedizas y peligrosas, sin embargo consiente y acepta el dinero que éste le ofrece.

“The Cheat” es una película desinhibida como la mayor parte de las películas de la era pre-code y ademas, el mejor ejemplo para ver como vivian los ricos en plena depresión americana. La tensión sexual que se puede respirar en algunas escenas, los diálogos directos sin trampa ni cartón y la presencia siempre fresca y vital de Tallulah Bankhead la convierten en una obra atractiva y audaz. Tal como he comentado más arriba, no es la cima de la era precode, pero si que es una de las películas que mejor representa esta interesantisima época del cine americano.


sábado, noviembre 28, 2009

Mi Top de Noviembre


1. "36 Vues de Pic Saint-Loup" (2009), Jacques Rivette



2. "Film ist. A girl and a gun" (2009), Gustav Deutsch




3. "The limits of control" (2009), Jim Jarmush



4. "Baxter, Vera Baxter" (1977), Marguerite Duras




5. The Narrow Margin (1952), Richard Fleischer




6. "Al borde del mar azul" (1936), Boris Barnet/S.Mardanin




7. "Tetro" (2009), Francis F. Coppola





8. "Fish Tank" (2009), Andrea Arnold





9. "I wake up screaming" (1941), H. Bruce Humberstone




10. "Test Pilot" (1938), Victor Fleming





Mención especial. "Strait Jacket" (1964), William Castle
(no es la mejor pelicula del mundo pero la menciono porque me chiflan estas peliculas de terror excesivas e ingenuas)

jueves, noviembre 26, 2009

"The Shepherd of the Hills" (1941), de Henry Hathaway



Henry Hathaway es un director al que nunca le presté especial atención; sí que conocía algunas de sus películas pero realmente creo que nunca me di cuenta de su talento hasta que hace poco vi “The dark corner”; a raíz de ahí me dio por revisar “Niagara” y parece que se abrió una película nueva frente a mi. Y ahora veo esta película que me ocupa en esta entrada, “The shepherd of the hills”, y ya es imposible que le pase por alto.

“The shepherd of the hills” es una película sobre venganzas, rencores y redenciones adaptación de una novela de Harold Bell Wright que había sido llevada al cine ya en dos ocasiones en la etapa muda. Matt Matthews (John Wayne) ha crecido desde que fue acogido en casa de sus tía Mollie (Beulah Bondi) con la idea de vengar la huida de su padre; su tía Mollie le ha hecho creer que su desaparecido padre es el culpable de todos los males que les han ocurrido y le educa con la idea de la venganza y así acabar con la maldición que su familia lleva como una cruz. Cuando un extraño llega a las colinas, el tranquilo y apacible Dan Howitt (Harry Carey), el status quo de aquella comunidad cerrada de las montañas parece tambalearse: Howitt no solo trae un aire de modernidad a aquella comunidad que parece que todavía no ha conocido los adelantos de la vida moderna sino que parece saber algo más sobre el pasado.

Esta película de Hathaway está repleta de grandes momentos de gran cine, detalles que a mi me han recordado a John Ford por el lírico intimismo de algunas escenas; sitúa a sus personajes en medio de esos exteriores de las montañas Ozark, y sí, son unos exteriores impresionantes, pero se las arregla para conservar siempre la sencillez, y consigue, en mi opinión, una hazaña muy difícil: conserva siempre ese intimismo y se abstrae de la grandilocuencia de postalita que esos impresionantes parajes le hubieran podido dar. La puesta en escena de Henry Hathaway es la de un maestro en toda regla, el tratamiento del color, la forma en que nos muestra sus personajes y y los silencios y las miradas son un lenguaje en si mismo; me imagino que no todas sus películas serán perfectas, y me quedan muchísimas por ver todavía, pero creo que ya con esta joya de 1941 ya le quedó poco por demostrar.


jueves, octubre 29, 2009

Mi Top de Octubre


1. "35 Rhums" (2009), de Claire Denis



2. Rouben Mamoulian

"Love me tonight" (1932)




"The song of songs" (1933)




"Applause" (1929)







3. "Vincere" (2009), de Marco Bellocchio





4. "Sudden Fear" (1952), de David Miller






5. "20th Century" (1934), de Howard Hawks






6. "Haze" (2005), de Shinya Tsukamoto



7. "Un profeta" (2009), de Jacques Audiard






8. "Moon" (2009), de Duncan Jones

domingo, octubre 25, 2009

"Mademoiselle" (1966), de Tony Richardson



Hasta hace unas pocas semanas no conocía ni siquiera la existencia de esta película; bien es cierto que los cineastas del free cinema no me han interesado nunca especialmente, salvo alguna excepción, y Tony Richardson, en particular, no es que me vuelva loca aunque haya películas suyas que me gusten. Sin embargo, cuando me hablaron hace poco de la existencia de esta película, me llamó la atención de una forma especial: en el guión habían participado Jean Genet y Marguerite Duras, la protagonizaba Jeanne Moureau y la historia giraban en torno a la Francia más rural. Ahora después de vista me sigo preguntando porque es una película en general tan desconocida; los nombres antes citados no son precisamente unos desconocidos pero sobre todo me sorprende porque la fotografía de David Watkin me parece que dota a la película de una belleza que se sale de lo corriente; "Mademoiselle" es una película donde cada plano parece perfectamente compuesto por un pintor y muchos de estos planos ni siquieran necesitan del diálogo de tan poderosos y cargados de significados.

"Mademoiselle" está ubicada en un pequeño pueblo francés donde vive el personaje interpretado por Jeanne Moureau y de la que nunca sabremos su nombre (al más puro estilo "Rebecca") porque todos la conocen por mademoiselle. Es la maestra del pueblo y apenas sabemos más de ella, salvo detalles aislados y que poco a poco iremos componiendo como si fuera un rompecabezas: sabemos que le gusta aterrorizar a sus alumnos con historias de terror y sabemos que vive obsesionada por el deseo que siente por Manou, un leñador italiano (reconocemos las reminiscencias a Lady Chatterley) y esta pasión reprimida la conducen a realizar ciertos actos destructivos en el más absoluto de los secretos. Incendiando graneros, envenenando el agua de los animales y liberando el agua de la presa que provoca inundaciones, es la única forma de placer que parece reconocerse en su vida, siembra la autodestrucción a su paso mientras espía como Manou se convierte en una especie de héroe salvando estas situaciones.

La cámara de Richardson nos muestra su personaje femenino en un tono muy fetichista, antes de verla a ella, Richardson se ha centrado sobre todo en sus pies, en sus manos enguantadas, más tarde en sus zapatos de tacón perfecta y obsesivamente ordenados en el armario, en su imagen siempre reflejándose en espejos, detalles y mas detalles llenos de simbolismos fetichistas y de sugerente carga sexual. Mademoiselle que lleva en el pueblo una vida perfectamente aburrida y monótona, hace sus incursiones en el bosque para liberarse de toda esta represión. Hay un momento en la película en que un campesino la observa caminando por el sendero que conduce al bosque y le espeta que va por el camino equivocado y ante la pregunta de ella de porqué, el campesino le contesta: "Porque ese camino va al bosque, y en el bosque está el lobo!". Es este bosque y esta escena en particular lo que nos reafirma el tono de cuento que puede tener esta película de Tony Richardson; en “Mademoiselle” se aleja del realismo que tanto le define, y se embarca en una historia donde cada uno de sus fotogramas puede convertirse en un código a descifrar; la autodestrucción que el personaje sociopata de Jeanne Moureau siembra a su paso, las consecuencias morales que esto provoca en algunos personajes y los primeros planos de su rostro mientras observa con enorme placer el resultado de sus actos, convierten también a “Mademoiselle” en una autentica película de terror.

"Mademoiselle" es una película con pocos diálogos y sin banda sonora lo que la hace todavía más atípica y fascinante a mi entender. Richardson con la ayuda de David Watkin se concentran solo en reafirmarnos el personaje femenino a través de poderosas imágenes en plena naturaleza, como si fuera una película muda, y en "Mademoiselle" se nos demuestra que el sonido del viento silbando o del hacha de un leñador se pueden convertir en la banda sonora más perfecta para una película. Una pelicula hermosa y devastadora al mismo tiempo.






















domingo, octubre 11, 2009

"Doug, no seas arty!"


Recuerdo que en Hollywood la gente solía decirme: "Doug, no seas arty!". Esta es una palabra que nunca había oído antes, porque no existe en ninguna otra lengua; en realidad, el concepto no existe en ninguna otra cultura, que yo sepa. No hay ninguna palabra como esta en alemán. Y hacer buenas películas no tiene nada que ver con ser arty, estoy totalmente de acuerdo (Douglas Sirk).

Hace unos meses me recomendasteis en este blog, y a raiz de una entrada sobre Sirk, un par de libros sobre Douglas Sirk, del que consegui encontrar uno, "Douglas Sirk por Douglas Sirk" de Jon Halliday. Después de leerlo reconozco que es uno de los mejores libros de conversaciones que ha llegado a mis manos, y ciertamente después de terminarlo, la visión general de la obra de este director se ha tornado en algo diferente, entiendes nuevos conceptos y temas siempre presentes en sus películas. Me decido a transcribir algunos extractos que a mi me parecen de lo más interesantes sobre algunas de sus películas, no todas, porque de lo contrario esto seria eterno.


ALL I DESIRE

"Barbara Stanwyck era una excelente actriz, una de las mejores del lugar. En esta película se traslucía en ella la tristeza contenida de una vida rota. Era un preestudio de la actriz de "Imitación a la vida". Regresa de una vida imitada...Me atraía el titulo "Stopover" (Estacion de paso). Stanwyck no puede recuperar su amor, hay algo que la bloquea. Una mujer que regresa a todos sus sueños, con su amor, y no encuentra nada mas que esa podrida y decrépita familia americana de clase media. "Stopover" era un titulo mucho mas sombrío que "All I desire", habría dado profundidad a la película y al personaje, y a la vez, ironía".








OBSESION

"Tienes que hacer cuanto puedas para odiarla... y para amarla. Mi reacción inmediata ante "Obsesión" fue de desconcierto y de desaliento. Pero, aun así me sentía atraído por algo irracional que había en ella. Algo demencial, en cierto modo; bueno, obsesionado, porque esta es una maldita historia de locos donde las haya. La ceguera de la mujer. La ironía general; no la ironía en el sentido habitual de la palabra, sino como elemento estructural, un elemento de antinomia. El Doctor Philips, el marido de esta santa mujer, muere para que otro pueda vivir. Es una ironía euripidiana, el tema de Alcestes: una persona que aplaca la muerte ocupando el lugar de otra".

"Hay otra cosa importante, cuando digo que tienes que odiarla y amarla. A diferencia de la puesta en escena teatral, donde ensayas en continuidad, lo que significa que no puedes olvidar ni un momento de la totalidad de la obra, en el cine es muy distinto. Ruedas sin ninguna continuidad. Es un medio de expresión técnico, mucho mas que el teatro. Ruedas la escena numero ocho, y quizás solo la mitad de ella. Pasas a la ciento veintiséis, haces solo el plano general, que esta a cinco mil kilómetros del estudio, y vuelves a la escena al cabo de unas semanas, luego acabas la escena numero ocho, y sigues de esta forma deslavazada. La continuidad ambiental de la escena y de los personajes, de la luz y el tiempo, todo ello debe estar siempre presente en la mente del hombre, de la del director. Es el arquitecto a la vez que el albañil. Y al ser albañil, buen albañil, tiene oportunidad de enamorarse de cada ladrillo, del hormigón bien mezclado, del detalle. En todo caso, esta quizás inadecuada imagen puede explicarte lo que quiero decir con amar y odiar al mismo tiempo. Es una mezcla de kitsch, locura y material de derribo. Pero la locura es muy importante y salva un material deleznable como Obsesión. Esta es la dialéctica: existe una distancia muy pequeña entre el gran arte y la basura, y la basura que contiene el elemento de la locura se halla, por esta cualidad misma, mas cerca del arte".

"En el melodrama resulta una ventaja tener un personaje inmutable frente al que puedas colocar a los mas escindidos. Porque el publico necesita, o quiere, tener en la película a un personaje con el que pueda identificarse: el inmutable, naturalmente, al que nada mueve. (...) o bien el personaje secundario de la película que es tu protagonista en la sombra".










HIMNO DE BATALLA

"No me gusta demasiado pero mis reservas se refieren a mi mismo, o mas bien, a mi manejo del reparto. Porque, como recuerdas, yo hablaba de los personajes inmutables, y de los escindidos y te decía que las características de Rock Hudson se ajustaban a las de un papel inmutable. Pero aquí tenia que utilizarlo y desafortunadamente, le di el papel de un personaje escindido. Un actor como Robert Stack habría resultado mucho mas adecuado, estoy seguro. Piensa en Escrito sobre el viento o en Angeles sin brillo, una película de aviación también. Con un actor apropiado, el personaje de Dean Hess habría formado parte de mi galería de personajes dubitativos. Por dos razones, yo el director, no logré llevar el talento de Rock Hudson hacia este tipo de personaje roto. La primera razón era su abierta nobleza de corazón y su simple rectitud. Ante la cámara no puedes fingir. La cámara tiene rayos X en el objetivo. Penetra en el alma. No puedes ocultarle a la cámara lo que eres, cosa que es, me parece, la gran cualidad del cine".






INTERLUDIO

"El fallo principal de Interludio es que no tenia personajes que me entusiasmaran y había otro problema, Brazzi no tenia absolutamente ningún sentido del ritmo, ningún sentido de la música, lo cual es extraño en un italiano. Tuve que utilizar todos los trucos que sabia porque no llevaba el ritmo. Tenia que distraer la atención del publico del hecho de que esté siempre fuera de ritmo cuando dirige la orquesta. Te digo que mi perro tiene mas sentido del ritmo que Brazzi. Tuve que emplear mas tiempo en el montaje de esta película que en cualquier otra que haya hecho, se ve todavía si se observa atentamente. Había otros factores que iban en contra de su éxito, tuve que abandonar la idea original de que Marianne Koch, la esposa, bebiera. Me parecía que el alcohol contribuiría a la desintegración total de su matrimonio con Brazzi. habría añadido una razón de que todo fuese por mal camino. La bebida habría aportado un aspecto nuevo: habría indicado lo extremado de su condición social".








ESCRITO SOBRE EL VIENTO

"Era una obra de critica social, sobre los ricos y consentidos y sobre la familia americana, en realidad. Y puesto que la trama admitía cierta violencia, permitía también el vigor de la representación. Observa simplemente la diferencia entre "Solo el cielo lo sabe" y "Escrito sobre el viento". Hay en la primera un estrato distinto de la sociedad, todavía no alcanzado por las alargadas sombras de la duda. Aquí, en "Escrito sobre el viento", se retrata, y en muchos aspectos, se anticipa a una condición de vida, que no es distinta a la sociedad americana de hoy que declina y se desmorona. Por supuesto, como apuntaba antes, existe aquí el contraste de los personajes todavía intactos, representados por Mitch (Rock Hudson) y Lucy Hadley (Lauren Bacall). Estas eran según el box-office, las verdaderas estrellas de la película. Y creo que esta era, como lo fue antes, una feliz combinación: utilizar los valores estelares no para los papeles supuestamente interesantes, sino para reforzar la otra parte con buenos nombres y una interpretación de primer orden. (...) Y otra cosa, y por favor no sonrías ante lo que voy a decir: tenia no solo un personaje escindido en la película, sino dos, que daban vueltas desdichadamente sobre si mismos".







ANGELES SIN BRILLO

"Aunque el libro está completamente transformado, creo que los personajes de la película están muy cerca de los de Faulkner. Ese hombre (Robert Stack) que busca su identidad, un hombre que pisa un terreno muy inseguro. El suelo firme no le proporciona ninguna seguridad, busca la firmeza en el aire: una idea insensata y magnifica creo. Al mismo tiempo es una historia de amor, una de esas historias de amor imposible que siempre he querido hacer".

"Pero volvamos al reparto. El personaje que me interesaba más era el del aviador y pensé que Stack era el tipo adecuado para él. En cuanto a Burke (Rock Hudson), en la novela el periodista está quizás demasiado cerca del mundo de los aviadores. Pensé que seria mejor establecer un contraste y creo que de esta forma queda mas integrado de lo que estaba en el libro de Faulkner. Es un espejo perfectamente bruñido que se coloca frente al mundo demencial de los pilotos, esos indios del aire. El es el eje de la acción tanto en el libro como en la película. Y me gusta ese modo que tiene de no ser totalmente inmutable. Cambia".

"Tanto "Escrito sobre el viento" como "Angeles sin brillo" son estudios sobre el fracaso. Sobre gente que no logra hacer de sus vidas un éxito. Ni los inmensamente ricos como en "Escrito sobre el viento", ni los desharapados como en "Angeles sin brillo". (...) El éxito no es interesante para mi. Todas las obras de Euripides tienen este no hay salida; hay solo una escapatoria, la ironía del “final feliz”. Compáralas con el melodrama americano. Allá en Atenas, incluyes un publico tan despreocupado como el publico americano, un publico que no quiere saber que podría fracasar. Siempre hay una salida. Por eso tienes que pegotear un final feliz. Los demás trágicos griegos lo tienen, pero en ellos se combina con la religión. En Euripides ves su sonrisa socarrona y su irónico guiño".









TIEMPO DE AMAR, TIEMPO DE MORIR

"Estoy realmente satisfecho, porque puse mucho de mi mismo en la parte de amor de la película. Es una historia muy próxima a mis inquietudes, sobre todo a la brevedad de la felicidad. No soy tan pesimista como puedo parecer a veces. Creo en la felicidad... La felicidad tiene que existir, puesto que puede ser destruida. Además una felicidad sin macula seria como un poema mal escrito. Creo que si se hubiera puesto un “final feliz”, que era lógicamente posible dentro del marco de la historia, no se habría conseguido esta impresión de dolorosa ternura compartida por los dos amantes en sus escasos momentos de felicidad. Solo las cosas que están condenadas pueden resultar tan dolorosamente tiernas. Las cosas que duran pueden tener cierta belleza en si mismas, pero no tienen ese extraño poder que solo aparece en ciertos momentos. Espero que se note la desesperación. Y parte de la guerra. Porque hay aquí buenas escenas de guerra, me parece, no al habitual estilo de Hollywood. Y nunca se ve al enemigo, cosa que me gusta".


IMITACION A LA VIDA

"La única cosa interesante es el punto de vista negro: la chica negra que intenta escapar de su condición, sacrificando sus lazos de amistad, familia, etc., a su estatus social y tratando casi de desaparecer en el mundo de imitación de las variedades. La imitación de la vida no es la vida real. La vida de Lana Turner es una imitación muy barata. La chica negra elige la imitación de la vida en lugar de ser una negra. La película es una obra de critica social, tanto de los blancos como de los negros. No puedes escapar de lo que eres. Ahora los negros están despertando al -black is beautiful-. "Imitación a la vida" es una película sobre la situación de los negros antes de la época del slogan -black is beautiful-".

"Intenté convertirla en una película de conciencia social, no solo de conciencia social blanca sino también negra. Blancos y negros llevan todos una vida de imitación.. hay una expresión maravillosa en ingles: seeing through a glass darkly (ver a través de un espejo confusamente). Todo, incluso la vida, esta inevitablemente alejado de ti. No puedes alcanzar, ni tocar, la realidad. Solo ves reflejos. Si tratas de atrapar la propia felicidad, tus dedos solo encuentran el cristal. No hay esperanza".

"Y aquí de nuevo se produce el mismo fenómeno: el papel secundario es el más interesante y el papel mejor para interpretar. También el mejor papel para el director, que puede sacar mayor partido de él. Hay otro aspecto en el que siento que "Imitación a la vida" y "Escrito sobre el viento", aunque tan distintas, tienen algo en común: es el elemento subyacente de la desesperanza. En "Escrito sobre el viento", la utilización del flashback me permite expresar la desesperanza desde el principio mismo, aunque el publico no conozca el final. Pero ello, establece el tono. En "Imitación a la vida" no crees en el final feliz, y no se pretende realmente que lo hagas".






(Extractos de "Douglas Sirk por Douglas Sirk", de Jon Halliday)