jueves, junio 25, 2009

"There's always tomorrow" (1956), de Douglas Sirk





En el curso de este mes he podido ver dos Sirks hasta ahora desconocidos para mi, "Interlude" y "There's always tomorrow", y ambas películas giran básicamente en torno al mismo tema: la historia de una infidelidad y de sus consecuencias. El caso es que donde "Interlude" fracasa, en "There's always tomorrow" triunfa; "Interlude" es una historia de amor llena de tópicos con unos protagonistas bastante patéticos, porque es sonrojante ver ya a la madura June Allyson haciendo de americana ingenua por Europa y a Rosanno Brazzi encasillado una vez más dentro de uno de sus papeles de latino seductor. La historia de amor es ridícula hasta el sonrojo, sí, pero el talento de Sirk brilla en cada rincón, lo que convierten esta película en un goce para la vista, vaya talento que tenia este director para la puesta en escena y para sugerir a través de esta puesta en escena todo lo que los diálogos quizás no conseguian.

"There´s always tomorrow" es ya otro asunto porque es una película no tan conocida como otras estupendas de Sirk, pero a mi entender aquí su talento llega a su plenitud. Sirk demuestra que no solo dominaba el color sino el blanco y negro y consigue un acoplamiento perfecto con Russell Metty: es un prodigio el talento de ambos por la forma en que dan información sobre sus personajes solo por la iluminación de sus rostros, o encuadrándolos de espaldas, en planos junto a ventanas mojadas por la lluvia, o por el significado que adquieren los espejos, o incluso por el simple barrido que puede hacer la cámara por una habitación vacía.

En "Siempre hay un mañana", Sirk hace un retrato preciso, contenido y nada optimista del sueño americano, o de la perfecta familia americana y continuamente nos está lanzando información sobre este fracaso a través de detalles con una sutilidad deslumbrante. La película empieza con el intertitulo "Érase una vez en la soleada California..." y a continuación vemos una ciudad no soleada sino arrasada por la lluvia, primer mazazo donde Sirk nos viene a advertir que no nos creamos lo que vemos en la superficie, y que raspando sobre ella, aparecerán ciertas cuestiones nada agradables.

Clive Groves (Fred MacMurray) es un señor de mediana edad, felizmente casado y con tres hijos que se ha construido una sólida y exitosa reputación levantando una empresa juguetera. Cuando la historia arranca aparece en su vida Norma (Barbara Stanwyck) una amiga de juventud, convertida a su vez en una exitosa diseñadora de modas y soltera. Norma aparece en un momento de estos típicos tópicos en los que el señor casado está ya algo aburrido de que su esposa le ningunee en favor de sus hijos egoístas (tema también de otras películas de Sirk) y encuentra en Norma quizás la atención que le falta en su entorno. Ambos personajes a pesar de haber alcanzado el éxito ansían lo que tiene el otro: Norma envidia su vida familiar, Clive ansia la libertad y la motivación que parece haber perdido en pos de su familia.

La película es un eterno conflicto donde salen a la luz las debilidades de la sociedad americana de los 50 ya en crisis, se cuestionan las falsas apariencias, el precio del éxito, las hipócritas convenciones sociales y el derrumbamiento de la institución del matrimonio. Uno de los detalles mas atractivos de esta película es el símil que Sirk establece entre el protagonista masculino, Clive, y el juguete que está fabricando que se va a convertir en su mayor éxito, un robot que habla y camina, Rex. En un momento dado en una brillante escena entre él y su esposa donde le expresa el vacío en que se ha convertido su vida, él mismo se compara a su robot en una frase antológica:

"I'm becoming like one of my own toys, a walkie-talkie robot..."

Un momento glorioso en la película, no solo este sino los encuadres que hace Sirk con el personaje de MacMurray y el robot Rex, una metáfora que es la gran base de esta magnifica película. Una mirada dura y incisiva sobre el éxito, y sobre el vacío emocional derivado de él y todo a través de un personaje masculino, igual de grande que sus más famosos personajes femeninos sirkianos, para que luego se diga que sus películas eran "woman's pictures", por cierto término que siempre he detestado. Una joya a reinvindicar.











12 Comments:

Blogger jesús cortés said...

Muy de acuerdo con lo que comentas sobre "There´s always tomorrow". A mí me costó un poco, la primera vez la encontré un poco insuficiente por alguna extraña razón, pero ya es desde hace unos años una de mis favoritas de Sirk y quizá la mejor en blanco y negro junto a "Summer storm", "The tarnished angels" y "A scandal in Paris".
Con "Interlude" no coincidimos demasiado. A mí me parece igualmente fantástica, aunque quizá inferior a "When tomorrow comes" de Stahl, con la que en realidad y a pesar de partir del mismo argumento tiene poco que ver en cuanto a tono e intenciones.
"Interlude" pudo ser un gran film de vampiros en manos de Riccardo Freda.
De Sirk mi último flechazo ha sido con la genial "All I desire" que volvía a ver hace menos de un año y que me pareció extraordinaria, de una precisión impresionante. Para que luego digan que lo suyo era solo una sublimación estética.

11:28 a. m.  
Blogger SSSire said...

Bueno, "Interlude" me gustó y la disfruté mucho; me advirtieron en su contra pero yo me lo pasé en grande viendola lo que pasa es que no puedo con June Allyson ni con esa voz que tiene en esta peli que me da la impresión que está punto de convertirse en la niña del exorcista, no consigo abstraerme vaya. Tampoco me convence el argumento con esos dos personajes haciendo el tonto continuamente, tan previsibles y ñoños. Tiene esta peli un par de escenas genialesss: una es la escena de la seduccion si no recuerdo mal con esos personajes en sombras, y otra escena está relacionada con la esposa del Brazzi creo, hacia el final, con el lago, etc.

Con Sirk me pasa algo raro, creo que no tenia una favorita suya hasta que he visto "There's always tomorrow", y es un director que cuanto mas cine veo, más me gusta, buceas en sus pelis y siempe descubres cosas nuevas, detalles que se te habian pasado en anteriores visionados.

10:23 p. m.  
Blogger jesús cortés said...

Mi favorita de Sirk es "A time to love and a time to die". Imagino que conoces el libro de Antonio Drove con la entrevista. Yo volví a ver todo a la luz de sus comentarios y son todavía más ricas las películas, cosa que no suele pasar con la mayoría de directores. Algunos como Garrel o Ford directamente te quitan las ganas de verlas y muchos tienen un recuerdo tan condicionado por determinadas circunstancias del rodaje, su vida en aquellos momentos, etc, que tampoco sirve de mucho lo que puedan decir.

5:55 a. m.  
Anonymous Roberto Amaba said...

Hola, qué tal,

Otro acólito para la causa sirkiana y para esta película en concreto. Se decía que McMurray y Stanwyck no funcionaban como pareja en pantalla, pues aquí están geniales, mucho mejor que en Remeber the night de Leisen, bastante más floja.

Mi favorita de Sirk también es Tiempo de amar, tiempo de morir, tal vez junto a Tarnished Angels. Jesús, genial el libro, como el propio Drove, y la "versión" entrevista para TVE que por fin la pude ver hace poco.

Un saludo.

11:49 p. m.  
Blogger SSSire said...

Roberto,

la pareja Stanwyck/MacMurray yo creo que funcionaban a la perfección, la prueba está en "Perdición", no recuerdo ahora mismo si aparecen en mas pelis juntos.

Y sobre el libro de Drove, lo conozco de oidas, el libro y las entrevistas, pero nunca ha llegado a mis manos, me imagino que a estas alturas debe ser dificilisimo de conseguir.

1:34 p. m.  
Blogger jesús cortés said...

También hacían pareja en un western de Roy Rowland de mediados de los 50, del que no recuerdo el título aquí en España, "The moonlighter", interesante, con guión de Niven Busch y que tal vez convenga revisar.
El libro de Drove hace mucho que no lo veo por ningún sitio. Yo lo compré en Madrid.

9:06 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Parece que fue Fassbinder el único que entendió "Interlude", tal vez porque él (RWF) sacaba a la superficie, subrayaba y esquematizaba lo que en las películas de Sirk suele estar encarnado, integrado y oculto (y casi mejor cuanto mayor el disimulo y más implícito queda; de ahí a veces cierta ventaja de blanco y negro sobre color: "There's A.T.", "All I D.", "Scandal in P."); en "Interlude" de repente todo está mucho más explícito, más satírico, más terriblemente desdichado. Pero creo que hasta Brazzi y Allyson (que suelo detestar cordialmente) están perfectos como lo que son, una americana ingenua y poco culta, deslumbrada por una parodia de Karajan... y que "Interlude" es, como "Battle Hymn", una de las obras maestras todavía ignoradas y menospreciadas de Sirk. Recomiendo, ya que están ahora las dos en muy buenos DVD (al menos en Francia o en USA), volver a verlas y releer lo que escribió RWF.
Miguel Marías

11:04 a. m.  
Blogger SSSire said...

Miguel, siguiendo tu recomendación, he releido lo que decia RWF sobre "Interlude" y es desde luego muy clarificador. Cuando dice, citándolo, "que es una pelicula de dificil comprensión porque de entrada todo tiene un aire falso..." o "que el Munich que vemos en pantalla sabemos que no es asi en realidad, sino que que es el Munich visto a través de os ojos de una norteamericana..." o cuando comenta "que el personaje de la Allyson es ligeramente diferente del tipo de heroinas de Sirk.." y el análisis que hace del director de orquesta tambien es para enmarcarlo, jeje. Genial vaya.

Es cierto que leyendo estos comentarios de RWF se revela una pelicula para ser revisada de nuevo.

Por cierto, que Himno de batalla tambien la vi hace poco y no me entusiasmó; una pena que RWF no tenga algunos comentarios sobre ella.

Gracias y un saludo.

5:06 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Pero sí los tiene Sirk, tanto con Jon Halliday como con Drove, cuando habla de los hombres escindidos que le gustaba analizar (y a menudo encarnó Hudson), en este caso un personaje real (el libro es alucinante), y de la mezcla guerra-religión (es un predicador/bombardero)... También es útil la comparación con "China Girl", dos años posterior, de Borzage.
Miguel Marías

1:49 p. m.  
Blogger SSSire said...

Me haré con el libro de Halliday dado que está disponible por muchos sitios, cosa que no ocurre con el de Drove, que está totalmente out. Gracias por la recomendación.

4:33 p. m.  
Blogger Xenon said...

No he visto la película "Siempre hay un mañana", pero tu comentario me recordó en algunos aspectos a esto: "I feel like I've been in a coma for about twenty years, and I'm just now waking up."

2:25 a. m.  
Blogger SSSire said...

Xenon, ¿esa frase es de "American Beauty"???

Ambas peliculas tienen muchas en comun, pero el caso es que el final de "Siempre hay un mañana" me parece mas terrible, algo parecido al final de "Two lovers", lo de la muerte en vida y todo eso. Sam Mendes tiende al dramatismo forzado cosa que me hace distanciarme de los personajes.

10:26 a. m.  

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