miércoles, septiembre 15, 2010

"Das Mädchen vom Moorhof" (1935), de Douglas Sirk





Hacía tiempo que me apetecía adentrarme en la primera etapa de Douglas Sirk, etapa alemana en la UFA donde todavía era Detlev Sierck, su nombre real que a la llegada a Estados Unidos modificó. En general, la curiosidad evidente por saber cómo eran las primeras obras de ciertos directores alemanes no resultaron decepcionantes en los casos de Ophuls o Siodmak por citar dos ejemplos de cineastas por los que tengo una cierta debilidad, pero en el caso de Sirk tenía curiosidad por comprobar si su marcado estilo visual se veía venir de alguna forma.

“Das Mädchen vom Moorhof” es la adaptación de un relato corto de Selma Lagerlöf, una escritora de lo más popular en Alemania desde siempre aunque en España sigue siendo casi una total desconocida, y aquí Selma Lagerlöf construyó una de sus historias mas populares de la mano de su protagonista, Helga, una ingenua doncella caida en desgracia al quedarse embarazada del amo de la casa que la habia empleado.

Desde luego que el argumento mil veces visto del relato de Lagerlöf reúne todos los ingredientes para que uno de los cineastas que con el tiempo se convertiría en uno de los maestros indiscutibles de este género, comenzara a explorar todas las posibilidades que este género le ofrecía. Y tengo que decir que esta primera aproximación a las películas alemanas de Sirk me ha fascinado, porque ya aquí en esta película de 1935, está todo lo que vendría después en el mejor cine de Sirk y que se convertiría en su sello más personal. De la mano del personaje de Selma Lagerlöf, Sirk construye una heroína fuerte pero en continua lucha contra la hipocresía moral de la comunidad en la que vive o los perjuicios de la burguesía mas establecida, en este caso campesina.

Sin embargo, en esta película concretamente no me interesa tanto la temática sino la forma en que Sirk extrapola esta historia visualmente, que es lo que más me ha encandilado. Visualmente es una película magnifica y que expresa perfectamente ya quien era Sirk: sitúa a Helga en espacios abiertos, en completa soledad para autoafirmar su posición combativa frente a la mayoría, y se sirve de ciertos planos ya muy arriesgados para la época, para dejar su sello más personal ya impreso en esta película de 1935.

“Das Mädchen vom Moorhof” debió ser la primera aproximación de Douglas Sirk al melodrama, y ciertamente es una película hermosísima en todos los sentidos, pero sobre todo por su puesta en escena, donde ya se pueden adivinar ciertos momentos de sus películas más emblemáticas.













1 Comments:

Blogger Ferdinand Von Galitzien said...

Ja Wöhl!! Excelente filme germánico de Herr Sierck, que no Sirk, el que usted menciona e ilustra de forma ciertamente adecuada para la ocasión, o como bien dice un dicho teutón: "De aquellos lodos germánicos provienen los barros americanos"...

10:42 p. m.  

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